Del primer mundo al "fin del mundo": las increíbles coincidencias entre las desapariciones de Madeleine McCann y Sofía Herrera

ACTUALIDAD 17 de abril de 2019 Por Infobae
Una desapareció en 2007, la otra en 2008. En ambos casos, hubo quienes culparon a los padres de haberlas matado y descartado sus cuerpos y de haber sellado, con sus amigos, un pacto de silencio. ¿Por qué no lloraban los padres? ¿Por qué uno y otro caso comparten la misma hipótesis?
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Madeleine McCann vivía en Rothley, Leicestershire, una ciudad pequeña de Inglaterra, en el llamado Primer Mundo. Sofía Herrera vivía en Río Grande, Tierra del Fuego, una ciudad pequeña del llamado "fin del mundo". La niña inglesa desapareció en 2007, la argentina en 2008.

Hubo 12.000 kilómetros de distancia entre un drama y el otro, sin embargo la nueva serie documental de Netflix -"La desaparición de Madeleine McCann"– permitió a la madre de Sofía Herrera detectar las coincidencias que hay entre la misteriosa ausencia de su hija y la de la niña desaparecida más famosa del mundo.

Madeleine desapareció el 3 de mayo de 2007, cuando faltaban nueve días para que cumpliera 4 años. Sofía desapareció el 28 de septiembre de 2008, cuando le faltaban tres meses para cumplir 4 años.

La inglesa era una niña de piel blanca, ojos claros y pelo rubio. La argentina era una niña de piel trigueña, ojos y pelo oscuro. ¿Qué tenían en común al momento de sus desapariciones? Ambas eran nenas.

Según el documento "Trata de mujeres y niñas", emitido por la Asamblea General de Naciones Unidas, "mujeres y niñas son particularmente vulnerables a la trata con fines de explotación sexual, el matrimonio forzoso, el trabajo o servicios forzosos y otras formas de explotación".

Distancia de rescate
Madeleine desapareció del departamento en el que dormía durante unas vacaciones familiares en Algarve, Portugal. Sus padres cenaban en el restaurante del complejo vacacional, a unos 50 metros y, según su relato, se turnaban cada 20 minutos (entre ellos y con las otras parejas de amigos con las que habían viajado) para ir a ver a sus hijos

Sofía también desapareció mientras estaba con sus padres y una pareja de amigos. Habían ido pasar el domingo a un camping sobre la ruta. La nena bajó del auto y corrió detrás de su papá, mientras buscaban un reparo para hacer el fuego. De regreso, su papá creyó que se había adelantado para volver con su mamá. Su mamá creyó que seguía con él.

Estaban con la guardia baja, no había nada de lo que suelen temer los padres: no había tumultos ni extraños, al menos a la vista. "Fueron segundos de distracción, algo que le pasa a todos los padres. La diferencia es que acá había un loco dando vueltas", dice a Infobae María Elena Delgado, la mamá de Sofía.